Libre Competencia

Libre Competencia

Conozca las Diferencias entre Libre Competencia y Competencia Desleal

Las afectaciones a la libre competencia se pueden dar por la comisión o la intención de realizar actos o conductas unilaterales o concertadas, tendientes a distorsionar la competencia en la producción, procesamiento, distribución o comercialización de bienes y servicios en el mercado donde se origina la conducta.

¿Qué es la Libre Competencia?

Por un lado, la libre competencia tiende a resguardar un interés público mientras que la competencia desleal busca la protección de un interés privado.

La libre competencia encuentra su régimen desde la Constitución Política hasta Ley 45 de 31 de octubre de 2007 (Ley 45), este derecho económico se ha visto como un medio efectivo para proteger, asegurar y garantizar un proceso competitivo sin distorsiones para todo aquel que desee participar en el mercado. La Ley 45, busca erradicar conductas o prácticas que, de cualquier modo, puedan vulnerar la libre competencia económica y la libre concurrencia en el mercado, establecidas en los artículos 13 y 16 de la Ley 45, definidas como prácticas monopolísticas absolutas y relativas.

La Ley 45, busca erradicar conductas o prácticas que, de cualquier modo, puedan vulnerar la libre competencia económica y la libre concurrencia en el mercado, establecidas en sus artículos 13 y 16, definidas como prácticas monopolísticas absolutas y relativas.

¿Qué es la Competencias Desleal?

Se entiende por competencia ilícita o desleal todo aquel comportamiento que pueda encuadrarse, usando elementos objetivos de análisis, como contrario a las exigencias de buena fe dentro del plano del comercio con el propósito de incitar la compra de un producto en un enclave determinando afectando negativamente y mermando la libre decisión y elección del comprador.

Al hablar de competencia desleal, debemos remitirnos a la Ley 5 de 11 de enero de 2007, que establece el proceso para la apertura de empresas, conocida como la ley del aviso de operación.

Específicamente, en el artículo 15, señala que el ejercicio del comercio y la industria están sujetas a los principios de lealtad y buena fe mercantil.

Es desleal crear confusión, por cualquier medio, en detrimento de un establecimiento, de los productos o servicios, de la actividad comercial o industrial de un competidor; también se destacan los actos con aseveraciones falsas, capaces de desacreditar a un competidor, su producto o servicio; el acto fraudulento tendiente a desviar en provecho propio o de un tercero la clientela de un competidor; o las aseveraciones fraudulentas que pueden inducir al consumidor a un error o engaño sobre el origen, naturaleza, características, modo de fabricación, calidad, cantidad o el precio de los productos o servicios de un comerciante.